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nn5n: scp-186 Para Acabar con Todas las Guerras
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SCP-186 - Para Acabar con Todas las Guerras
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Sitio de SCP-186 bajo contención inicial, 10/09/1917

Item #: SCP-186

Clasificación de Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: La zona de SCP-186, que comprende un área aproximada de 300 km2, debe estar cerrada al público bajo los auspicios de una iniciativa de restauración del hábitat para el bisonte europeo. Un perímetro automático de seguridad debe estar establecido, monitoreado por un equipo en el Sitio-335 Remoto. El personal de seguridad debe patrullar SCP-186 cada dos semanas; cualquier fenómeno anómalo observado dentro del perímetro de seguridad debe ser documentado y notificado al Director de Investigación.

Todas las fuentes primarias documentando los eventos en SCP-186 han sido aseguradas por la Fundación. Este material está almacenado en los Archivos del Sitio-23. Debido a la antigüedad de los materiales y la posibilidad de deterioro, el acceso a estos documentos debe ser aprobado por el Archivista del Sitio-23 y manejado de acuerdo a sus instrucciones.

Toda instancia de SCP-186-1 debe ser asegurada en el ala de municiones del Sitio-23.

Descripción: SCP-186 es el lugar de una intervención militar no registrada ocurrida desde el 24 de julio hasta el 13 de agosto del año 1917 entre elementos del Ejército Imperial Alemán y las fuerzas del gobierno provisional Ruso, como parte del conflicto más amplio de la Primera Guerra Mundial, y los efectos persistentes como resultado de sus consecuencias. Este conflicto llegó a ser conocido por sus participantes como la Batalla de Husiatyn Woods en cuentas sobrevivientes.

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Mátyás Nemeş, data aproximada de 1910

En julio de 1917, un enfrentamiento armado entre un destacamento de unos 500 soldados alemanes y los restos de una división rusa dispersos en el contraataque alemán a la Ofensiva de Kérenski se llevó a cabo en el lugar de SCP-186. Las fuerzas se encontraron en un terreno pesadamente arbolado afuera de la ciudad de Husiatyn, actualmente la Óblast de Ternópil, Ucrania. En ambos lados del conflicto, los combatientes desplegaron armamento anómalo, los cuales utilizaban tecnología que aún está tratando de ser duplicada o al menos entendida al presente. Esta batalla finalmente resultó en la muerte o incapacidad permanente de todas las fuerzas implicadas, y aproximadamente 300 civiles en sus proximidades generales.

SCP-186-1 consiste en armamento recuperado que data de la contención original de SCP-186 en 1917, e incluye lo siguiente:

  • Un arma altamente modificada, parecida a la ametralladora Skoda M1909 capaz de causar crecimientos extremadamente rápidos de tipo tumoral que aparecen dentro del cuerpo de cualquier organismo más grande que una rata de laboratorio común.
  • Proyectiles de mortero especialmente diseñados para ser disparados desde una Mortier 58 mm Tipo 2 que contiene un gas que hace que las células animales se vuelvan incapaces de cesar las funciones vitales.
  • Alambre de concertina recubierto con un compuesto alucinógeno desconocido que afecta permanentemente a sujetos de prueba humanos al entrar en el torrente sanguíneo.
  • Los restos de un artefacto incendiario desconocido que se cree ha sido detonado en el cierre del conflicto, lo que representaría la causa del 34% de las víctimas totales.
  • Granadas del Imperio Británico No. 27 que contienen un gas capaz de atravesar todos los sistemas de filtrado de máscaras anti-gas probados, que causa en humanos la sensación constante de estar envueltos en llamas.
  • Cartuchos de fusil francés de 8x50mmR que contienen polvo de hueso humano en lugar de pólvora; propósito desconocido.

Los registros históricos indican que el destacamento alemán participó en la Batalla de Husiatyn Woods, a instancias de un consejero militar húngaro llamado Mátyás Nemeş, que persigue específicamente al grupo de las fuerzas rusas en retirada, que en ese momento incluía al científico francés Dr. Jean Durand. Basado en documentos de la época, ya suprimidos por la Fundación, se cree que estos dos individuos son los responsables del desarrollo y la limitada producción de SCP-186-1, y se habían unido a sí mismos a los lados opuestos del Frente Oriental con el propósito expreso de desplegar estas armas en un entorno de combate.

Informe de Investigación 186-7: Anomalías Notables Documentadas en SCP-186:

11 de mayo de 1923: Un área de 3 km2 en la parte suroeste de SCP-186 experimenta una espontánea mortandad de árboles. La descomposición se produce en una escala de tiempo muy acelerada, y la zona está completamente despejada de árboles y otras plantas dentro de dos semanas.

13 de enero de 1927: A pesar de las temperaturas consistentes a -15°C, no hay nieve visible a través de la porción central del sitio. Las temperaturas medidas en el sitio concuerdan con el entorno.

2 de septiembre de 1932: Sonidos de disparos esporádicos se registran en todo el sitio, a pesar de la falta de presencia observada de civiles. Estos sonidos persisten durante tres días.

30 de mayo de 1936: Los agentes Chekhov y ██████████ no regresaron de su patrulla de rutina desde SCP-186. Ninguno de los rastros de ambos sujetos han sido aún recuperados.

15 de mayo de 1941: De acuerdo con fuentes de inteligencia empotrada en el Tercer Reich, el personal de la Fundación evacuó SCP-186 antes de la Operación Barbarroja. Con posterioridad al desmantelamiento de los puestos de observación, un resplandor tenue, visible desde 150 m documentado por el personal, se movía a través del sitio. Contacto visual definitivo no establecido antes de la evacuación.

29 de octubre de 1945: La contención de SCP-186 se restablece después de discusiones con funcionarios de la Unión Soviética. Luego de la patrulla inicial una vez restablecida la contención, trece (13) cuerpos con uniformes del 4° Ejército de Panzers Alemanes y veintisiete (27) cadáveres con uniformes del 22° Ejército Soviético fueron descubiertos en avanzado estado de putrefacción. Ningún intento de identificación ha sido exitoso, pues todos los documentos de identificación e insignias han sido removidas antes de la contención por la Fundación.

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Dr. Jean Durand, única fotografía conocida

19 de febrero de 1959: Después de la formación de un gran socavón en la parte noreste de SCP-186, cuatro (4) hombres se observan vagando por las inmediaciones en un estado de desorientación extrema, vestidos con lo que se identificó más adelante como uniformes de la Primera Guerra Mundial severamente descompuestos y degradados, tanto del Imperio Alemán como los de edición Rusa. Los sujetos fueron detenidos y enviados al Sitio-23 para investigaciones posteriores.

2 de abril de 1959: Después de una extensa excavación del terreno de la sima del noreste, veintitrés (23) personas fueron descubiertas enterradas a una profundidad de 15 m en una fosa común, aún con vida a pesar de décadas de entierro y diversas heridas y lesiones. Así como los sujetos descubiertos anteriormente, la mayoría están vestidos con restos de uniformes militares de la Primera Guerra Mundial y se presume que fueron participantes del evento original de SCP-186. Una amplia investigación en el Sitio-23 produjo poca información, ya que los sujetos son incapaces de proporcionar cualquier información significativa o comunicarse con el personal de la Fundación debido a los extensos traumas psicológicos y trastornos mentales profundos. El equipo de la Fundación intentó someter a eutanasia a los sujetos luego de 3 semanas de investigación, pero fracasó en todos los intentos. Los sujetos fueron posteriormente tranquilizados, anestesiados e incinerados.

29 de julio de 1962: Antes de actualizar las instalaciones de contención, la seguridad perimetral de SCP-186 encontró que el área era casi 85 metros más grande que lo documentado originalmente. Consulta posterior descarta error administrativo como fuente de discrepancia.

13 de diciembre de 1975: Documentación de fenómenos meteorológicos localizados, de ocurrencia única y exclusiva dentro de SCP-186. Estos incluyen vientos sostenidos de hasta 120 km/h, 20 cm de precipitación y temperaturas que llegan temporalmente a 48°C.

12 de agosto de 1987: Manadas de lobos, que suman unos 200 individuos en total, viajan a SCP-186, se reúnen en un punto en la región central del sitio, y se dispersan inmediatamente.

3 de marzo de 2009: Un puesto de tres (3) abetos se observa en la superficie deforestada del suroeste, la primera muestra de plantas vivas documentada desde el evento de 1923. La antigüedad estimada de los árboles es de cincuenta (50) años.

Documento 186-3: Un folleto publicitario de una conferencia impartida en mayo de 1911 por el Dr. Durand al Instituto Real de Química

PARA ACABAR CON TODAS LAS GUERRAS

Una presentación del académico invitado DR. JEAN DURAND, ex miembro de la Académie des Sciences, con la promesa de la ciencia moderna para crear armas de un poder disuasivo terrible, así como para hacer a las guerras futuras obsoletas.

El Dr. Durand explicará la convergencia de la química, la balística, psiquiatría y otros campos científicos emergentes del esfuerzo que permitirá a la humanidad al comienzo de una nueva era de PAZ y MODERNIDAD.

Impartida el 19 de mayo en el Aula de conferencias Derbyshire.

Documento 186-11: Columna de opinion publicada el 2 de enero de 1912, edición del periódico húngaro Népszava, autor Mátyás Nemeş

A mis colegas, súbditos de Su Majestad el emperador Francisco José I,

En verdad, la mayor de las glorias humanas es la unificación de un numeroso y dispar grupo de gente a un solo propósito imparable. Que nuestro maravilloso Reino debería incorporar este principio ineludible debe ser evidente desde Viena hasta Budapest.

Pero hay quienes, tanto dentro de nuestros territorios y en otros lugares en el continente, que nos verán destrozados en mil pedazos y de pie en el camino de nuestro destino. ¿Qué se va a hacer con esos agitadores y descontentos? Mientras que los traidores y los radicales son colgados correctamente como los perros que son, no hay una ejecución suficiente para sofocar las brasas de la traición que arden en el corazón de los Balcanitas. ¿Cómo vamos a demostrar nuestra unidad de propósito, nuestro poder, nuestro lugar dado por Dios a la cabeza de la procesión Europea?

¡Con la fuerza de las armas! El verdugo sólo puede provocar temor en los corazones de unas docenas. Un ejército apropiado puede hacer temer a millones. Quizás tenemos los números, pero en esto no estamos solos. Los Rusos y los Musulmanes pueden reunir hordas con sus estandartes, pero para todos sus masas son meras molestias rebeldes. ¡Lo que separa al hombre de los animales no es su superioridad numérica, no, pero sí su superioridad mental, demostrada a través de ingenio y artificio!

Mis conciudadanos, he dedicado mi vida a la construcción de este tipo de manifestaciones, que nadie puede estar en contra de mis armas, ¡salvo el Todopoderoso! Es a través de la fuerza de armas superiores que vamos a lograr nuestro gran proyecto, tanto dentro de nuestras fronteras como fuera de ellas. ¡Denme las fábricas, denme la mano de obra, denme la oportunidad de servir a nuestro Imperio a través de mis industrias, y entregaré a la gente la espada de fuego que iluminará el camino hacia una Europa civilizada! ¡Es a través de estos medios, y sólo estos medios, que vamos a resolver las interrogantes que nos afectan hoy en día!

Documento 186-32: Telegrama enviado por Jean Durand a Mátyás Nemeş desde París, 28 de abril de 1912

HE CONSIDERADO TU PROPUESTA

DEBO RECHAZARLA. MÉTODOS INFERIORES Y DERIVADOS DE INVESTIGACIÓN PROPIA.

TU VISIÓN ES DE CONQUISTA, LA MÍA ES DE PAZ.

SALUDOS, J. DURAND

Documento 186-39: Memorándum sin fecha del General Félix Graf von Bothmer del Ejército Alemán Imperial a subordinados sin nombre

Con efecto inmediato, el teniente Nemeş se asigna a su unidad como asesor. El armamento experimental sólo puede ser desplegado bajo la orden del teniente Nemeş. A pesar del potencial para un gran avance en el frente rumano, no será prudente utilizar estas cosas impías hasta que se sepa más de su eficacia. Los rumores de desarrollos similares entre los Zaristas siguen siendo no sostenidos.

Documento 186-52: Carta del Soldado Pyotr Avtukhov, participante en la Batalla de Husiatyn Woods

Querida Nadya,

He oído rumores de la locura allí en casa. Confórtate que no es nada como la locura que está sucediendo aquí. Pensamos que cuatro años de guerra nos había enseñado todo lo que teníamos que saber y más. No aprendimos nada.

Ese maldito francés que los hombres escogieron para dirigir les habló de la paz. Habló de armas tan terribles que podríamos provocar la rendición enemiga en el acto. Fuimos tontos. Nos habíamos quedado en trincheras con rifles de hombres muertos y palos en nuestras manos. Nosotros le creímos de la forma en que creíamos a cualquiera que tuviera suministros.

Nunca pensamos de dónde vino este hombre. No nos preguntamos por qué tenía las armas que hizo. No nos importaba. Queríamos vivir.

Nunca consideramos que el enemigo tenía las mismas cosas que hicimos. Creo que el francés tampoco lo supo. O al menos espero que no. No puedo imaginar a un hombre que iba a entrar en esto sabiendo lo que iba a suceder. Tal vez el francés no es un hombre. Quizás es algo más.

Estoy sentado ahora en un agujero que he cavado en un bosque en algún lugar. Debí haber corrido en el segundo en que vi a aquél alemán apuntar a Gilyov. Eso no fue una bala disparada hacia él. No podía mirar más después que su rostro se desmoronara y él siguiera gritando. Creí ver sus manos arrancando su propia cabeza.

En algún lugar a la distancia, Volikov está gritando que puede ver demonios asar a sus hijos. Él ha estado gritando lo mismo durante cinco días.

Debí haber arrancado varias veces. El francés nos dio una nueva arma de gas. Nos rehusamos al principio, recordando lo que pasó en Rumania. Pero nos prometió que esto sería diferente, que esto reduciría a nuestros enemigos sin hacerles daño. ¿Quién quiere más baños de sangre? nos preguntó. No podíamos argumentar contra eso. Disparamos morteros a una posición sobre nosotros. Un extraño gas rezumaba desde detrás de los árboles, pero el francés nos advirtió para que no avanzáramos. Una cosa más, dijo. Tomó uno de sus fusiles, y disparó una sola vez. Antes que pudiéramos preguntarnos por qué un científico sabía cómo disparar, oímos un grito. Le había dado a uno de los Alemanes.

Me dio un par de binoculares. Mira, me dijo. Vi a aquél soldado perder la mitad de su rostro, pero aún gritando. Creí haberlo visto todo en esta guerra, pero nunca vi expresiones como la de los Alemanes viendo a su compañero herido. El francés, en su terrible voz calma, explicó que ese disparo destruyó al menos un cuarto de su tejido cerebral. Suficiente para causarle una muerte instantánea, dijo. Pero observa.

Me mantuve mirando a través de los binoculares. El soldado no dejaba de gritar. Luego de diez minutos, observé incapaz de apartar la vista. El francés sonrió. Sonreía ante esta escena. El gas, dijo, aseguró que la muerte nunca vendría, sin importar lo graves o letales que fueran las heridas. Los alemanes estaban tan horrorizados por su compañero que no se dieron cuenta que rompieron la cobertura, y el francés disparó otra vez. El resto de la cabeza del soldado ya no estaba, y sus gritos fueron reemplazados por un extraño gruñido y gárgaras, como nunca antes había oído de un hombre.

No, el francés dijo, ningún daño en absoluto. He dado el don de la vida a tus oponentes. ¿Quién podría estar en contra de eso?, se preguntó.

Tuve que salir y vomitar detrás de unos arbustos. Yo no había hecho eso desde las primeras trincheras. ¿Quién realmente podría seguir luchando después de una cosa así? Pero la lucha nos obligó a soportar. Una vez, un grupo de nosotros, fuimos emboscados y perseguidos hacia un prado. Los primeros hombres a través de los árboles fueron golpeados con algo que arrancó su piel. No puedo describir por qué ver hombres volando en pedazos no es tan aterrador como ver un cadáver perfectamente desollado en un campo de batalla, pero nuestro grupo se dispersó.

Ya no éramos un ejército. No más. Éramos animales, atrapados en un bosque juntos, sin comprender nada. A veces, cuando Volikov duerme, oigo al francés en el bosque, gritando en húngaro, gritando y riendo. Yo casi prefiero escuchar a Volikov.

Voy a morir en este hoyo. Tengo demasiado miedo a lo que está fuera para hacer lo contrario. Minkin está intentando hacerse el valiente entre los árboles para escapar. Estoy enviándote esta carta con él con las esperanzas que lleva. Cuando se la di, bromeó diciendo que tendrá una comisión de administración pública después de la guerra por entregar una carta desde el Infierno. No estoy seguro de que esté equivocado.

Adiós,

Pyotr.

revisión de página: 1, última edición: 01 Dec 2013 19:39
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